Causas de Infertilidad Masculinas

Existen múltiples causas de infertilidad masculina, pero las más comunes son las siguientes:

Se le conoce como Aneyaculación a la ausencia de eyaculación durante el acto sexual.  Entre las causas de este padecimiento se encuentran:

  • Diabetes.
  • Inflamación de próstata.
  • Cirugías abdominales (hernias, apendicitis, etc.)
  • Tratamientos de quimioterapia.
  • Mal de Parkinson.
  • Lesiones en la médula espinal.
  • Uso de antidepresivos.
  • Eyaculación retrógrada, donde el semen entra a la vejiga en vez de salir por el pene.

Mediante una valoración médica, nuestros especialistas determinarán cuál es la causa de aneyaculación y podrá ofrecerte la mejor alternativa para tratar este padecimiento y lograr un embarazo.

La astenozoosermia es muy frecuente entre las causas de infertilidad. En este padecimiento los espermatozoides tienen muy poca movilidad una vez liberados a través de la eyaculación, lo que dificulta que se desplacen hasta el útero para poder fecundarlo.

Las causas más comunes son las siguientes:

  • Tabaquismo.
  • Consumo excesivo de alcohol u otras drogas.
  • Infecciones seminales (prostatitis, enfermedades de transmisión sexual).
  • Problemas testiculares.
  • Mala alimentación.
  • Exposición a agentes tóxicos (fertilizantes, solventes químicos).
  • La edad (la movilidad de los espermatozoides disminuye a partir de los 45 años).

El diagnóstico se realiza a través de un seminograma y para ello es recomendable que el paciente no haya eyaculado entre 3 y 5 días antes del análisis, pero no durante más de 7 ni menos de 2 días.

La azoospermia es la ausencia de espermatozoides en el semen y afecta entre el 10-15% de los hombres con problemas de fertilidad. Entre las causas que más provocan la azoospermia se encuentran:

  • Infecciones seminales.
  • Problemas en los testículos.
  • Tratamientos de quimioterapia.
  • Alteraciones hormonales.
  • Cirugías (hernias, vasectomía)

La azoospermia se diagnostica mediante un examen genital que toma unos pocos minutos y no causa dolor. Se recomienda que el paciente no haya eyaculado entre 3 y 5 días antes del análisis, pero no durante más de 7 ni antes de 2 días.

Se trata de la incapacidad para obtener o mantener una erección. Aunque todos los hombres experimentan este tipo de dificultad en algún momento de su vida, se considera una disfunción cuando ocurre en la mayoría de los intentos sexuales.
Algunas de las principales causas son:

  • Problemas del riñón o el hígado.
  • Medicamentos para la presión arterial, tranquilizantes y antidepresivos.
  • Cirugías de próstata y vejiga.
  • Colesterol.
  • Consumo excesivo de alcohol y otras drogas.
  • Diabetes.
  • Hipertensión.
  • Desequilibrios hormonales.
  • Tabaquismo.
  • Estrés, ansiedad o depresión.
  • Quimioterapias.

Aunque puede afectar a hombres de todas las edades, la disfunción eréctil es más común en hombres mayores de 65 años. De igual manera, la disfunción eréctil puede ser síntoma de otros problemas de salud que requieren tratamiento, por lo que es muy importante que consultes a un médico.

Una infección seminal sucede cuando los conductos que guían a los espermatozoides hasta el exterior sufren de alguna infección. Esto provoca que se vean obligados a atravesar la zona infectada, lo que puede dañarlos y afectar su capacidad para fertilizar al óvulo.

Cuando el hombre presenta una infección seminal, puede no eyacular o tener una muy baja concentración de espermatozoides en el semen; puede disminuir la calidad de sus espermatozoides así como afectar su forma; e incluso puede enfermar los órganos reproductivos de la mujer al propagarse la infección a través del semen.

Debido a que las infecciones seminales pocas veces presentan síntomas, es común que éstas permanezcan largo tiempo sin ser identificadas y conduzcan a la infertilidad. Si hablamos de causas, pueden ser provocadas por la presencia de microosganismo dañinos en la próstata, las vesículas seminales, los conductos y los testículos. Estos suelen trasmitirse durante las relaciones sexuales sin protección.

Para saber si tienes una infección seminal, en FertyGest te realizaremos un examen genital que toma pocos minutos y no causa ningún dolor. Es necesario, además, tomar una muestra del semen para analizarla.

En la mayoría de los casos las infecciones seminales son fácilmente tratadas y curadas con antibióticos. Durante ese tiempo, los hombres infectados deben abstenerse de tener relaciones sexuales hasta que ellos y sus parejas sexuales hayan sido tratados. De lo contrario, sufren un alto riesgo de volverse a infectar y experimentar complicaciones serias en su salud reproductiva.

Se trata del aumento de espermatozoides anormales en el semen del hombre. Es diagnosticado cuando los espermatozoides que presentan una forma anormal superan el 85% del total, trayendo consigo problemas de fertilidad dado que estos espermatozoides son incapaces de desplazarse hasta el óvulo y fecundarlo.

Entre las principales causas se encuentran:

o   Consumo excesivo de alcohol u otras drogas.

o   La edad (el número de espermatozoides anormales aumenta después de los 45 años).

o   Exposición prolongada al calor en automóviles, saunas o tinas calientes.

o   Infecciones seminales.

o   Tabaquismo.

o   Varicocele.

o   Quimioterapias y radioterapias.

La teratozoospermia puede diagnosticarse mediante un seminograma o un análisis de semen. Es recomendable que el paciente no haya eyaculado entre 2 y 4 días antes del análisis, pero no durante más de 7.

El varicocele es la presencia de venas dilatadas en el escroto, lo que aumenta la temperatura en los testículos. Sucede cuando las válvulas de las venas (que ayudan a que la sangre fluya) dejan de funcionar trayendo como consecuencia que la sangre se estanque y las venas se engrosen.

El varicocele suele desarrollarse lentamente y es más común en hombres de entre 15 y 25 años. Alrededor del 15% de los hombres parece esta enfermedad, y aunque para algunos no representa un problema, casi el 30% de los hombres con problemas de fertilidad tiene varicocele.

Entre las consecuencias de este padecimiento se encuentra la baja concentración de espermatozoides en el eyaculado; la disminución del movimiento de los espermatozoides y cambios en su forma.

Los principales síntomas son:

  • Diferencia de tamaño entre ambos testículos.
  • Inflamación del escroto.
  • Imposibilidad de lograr un embarazo.
  • Venas agrandadas y retorcidas en el escroto.

Si crees tener varicocele, no dudes en acudir a FertyGest para que podamos realizarte un diagnóstico y ofrecerte el mejor tratamiento para ti.

La vasectomía es la esterilización quirúrgica del hombre y consiste en cortar los conductos que guían a los espermatozoides al exterior del pene, para imposibilitar que éstos lleguen hasta el óvulo mediante la eyaculación. Esta técnica previene el embarazo de manera permanente, sin embargo, hay métodos para lograr la concpción aun después de haberte practicado la vasectomía.

Causas de Infertilidad Femeninas

Existe una amplia variedad de padecimientos relacionados a la infertilidad femenina. En FertyGest buscamos diagnosticar de forma completa y certeza a cada mujer que nos encomienda la misión de ayudarla a tener un bebé.

A continuación encontrarás una explicación clara de cada causa de infertilidad, con el objetivo de hacer mucho más sencillo el entendimiento de lo que sucede en tu cuerpo, y con ello, encontrar el camino correcto para que muy pronto tu familia esté completa.

La miomatosis uterina, o miomas, se trata de tumores que se forman en el tejido muscular del útero y se cree que se producen por mutaciones en las células. Esto produce una pérdida progresiva de la regulación del crecimiento. Suele presentarse entre los 30 y 40 años de edad.

Los síntomas más comunes son:

o    Hemorragias uterinas.

o    Sangrado menstrual abundante.

o    Dolor y sensación de opresión en la pelvis.

o    Imposibilidad de embarazarse.

Te invitamos a FertyGest, donde te podremos realizar una valoración completa y podamos ofrecerte la mejor opción de tratamiento en caso de padecer esta enfermedad.

El pólipo endometrial un crecimiento anormal excesivo del tejido que sobresale hacia la cavidad uterina. Sus probabilidades de aparecer aumentan conforme avanza la edad de la mujer. A pesar de que la mayoría son benignos, algunos de estos pólipos pueden ser malignos y causar cáncer.

Los síntomas del pólipo endometrial son:

o    Sangrado uterino anormal.

o    Menstruación abundante, tanto en cantidad como en frecuencia.

o    Imposibilidad de lograr un embarazo.

Entre las posibles causas, encontramos:

o    La edad (el riesgo aumenta con la edad, sobre todo ente los 40 y 65 años).

o    Tratamientos hormonales.

o    Obsesidad.

o    Hipertension arterial.

o    Concentración elevada de estrógenos.

o    Presencia de ciclos menstruales sin ovulación.

Si crees padecer un pólipo endometrial, acércate a FertyGest para que podamos realizarte una valoración y darte el mejor tratamiento para ti.

Las sinequias uterinas son tejidos que se forman dentro de la cavidad del útero como consecuencia de traumas provocados por legrados, complicaciones del embarazo, cirugías uterinas (como miomectomías) o infecciones.

Su principal síntoma es la ausencia de menstruación luego de la realización de alguno de estos procedimientos. Se le considera un problema de fertilidad porque impide que el embrión pueda implantarse en el útero.

Entre los síntomas están:

o    Dolor durante sus periodos menstruales.

o    Abortos espontáneos.

o    Imposibilidad de lograr un embarazo.

Dado que el endometrio es altamente sensible a los cambios cíclicos durante su fase proliferativa y secretora, cualquier desequilibrio puede alterar su ambiente, provocando la infertilidad.

Puede presentarse de las siguientes maneras:

o    Malformaciones uterinas: Alteraciones en el desarrollo del útero.

o    Miomas: Tumores benignos del útero.

o    Sinequias: Adherencia de las paredes del útero que provocan una alteración en la cavidad uterina.

Y puede ser provocado por:

o    La endometrisis, que es la inflamación del endometrio debido a infecciones.

o    Los pólipos, cuya presencia impiden la implantación del embrión en el útero.

La anovulación significa la ausencia de ovulación, ocurrida cuando los ovarios no liberan óvulos siendo así imposible la fecundación y lograr un embarazo. Generalmente ocurre a desequilibrios hormonales y es uno de los padecimientos que causa problemas de fertilidad.

Los síntomas pueden abarcar:

o    Oligomenorrea (ciclos menstruales irregulares de más de 35 días, con semanas o meses de retraso).

o    Amenorrea (ausencia de ciclo menstrual).

o    Ciclos anovulatorios (no se presenta la ovulación, es decir, la maduración del óvulo)

o    Imposibilidad para lograr un embarazo.

Y puede ser causado por:

o    Estrés.

o    Trastornos alimenticos.

o    Ejercicio excesivo.

o    Síndrome de Ovario Polisquístico.

o    Menopausia temprana.

El Síndrome de Ovarios Poliquísticos es una condición que ocurre cuando hay un desequilibrio de los niveles hormonales en el cuerpo de la mujer, lo que ocasiona quistes en los ovarios. Los quistes son como pequeños globos llenos de líquido que dificultan la concepción de un bebé. Este padecimiento afecta entre el 5-10% de las mujeres en edad reproductiva y es el responsable de aproximadamente el 80% de casos de infertilidad.

Puede ocasionar:

o    Cambios en los ciclos menstruales de la mujer.

o    Cambios hormonales.

o    Sobrepeso.

o    Crecimiento excesivo de vello en el rostro, pecho, abdomen bajo y muslos.

o    Mancha oscuras en la piel.

o    Ansiedad o depresión.

o    Dolor pélvico.

Si has presentado problemas para embarazarte y tienes alguno de los síntomas anteriores, no dudes en acercarte a FertyGest. Te proporcionaremos el mejor trato y acompañaremos en el proceso para que puedas tener a tu bebé.

Una falla ovárica ocurre cuando los ovarios de la mujer dejan de funcionar antes de los 40 años. También se le llama como menopausia prematura. La mayoría de estas pacientes presentan una pubertad normal, seguido de un periodo variable de ciclos normales terminando en amenorrea (ausencia de sangrado) u oligomenorrea (sangrado todo el mes).

Entre los síntomas podemos encontrar:

o    Bochornos.

o    Mareos.

o    Ausencia de ovulación.

o    Problemas para lograr un embarazo.

Y puede ser provocado por:

o    Tratamientos con quimioterapias o radioterapias.

o    Cirugías extensas sobre los ovarios.

o    Infecciones (como la parotiditis).

Si presentas falla ovárica acercarte al personal médico de FertyGest ya que con su experiencia podrán ayudarte a conocer las alternativas para poder ser madre.

La endometriosis es la presencia de tejido fuera de la cavidad uterina. En términos generales, se presenta en un 10% de la población general mientras que en las mujeres con antecedentes de dolor pélvico, esta cifra asciende hasta el 28%. Se encuentra relacionado con el sobrepeso y el tabaquismo, y en las mujeres puede ocasionar infertilidad.

Puede presentar:

o    Dolor en el abdomen, en la región lumbar, rectar, en piernas y pelvis.

o    Sangrados menstruales abundantes.

o    Imposibilidad de lograr un embarazo.

o    Diarrea, estreñimiento, dolor al evacuar.

Y trae como consecuencia:

o    Disminución de óvulos y en la calidad del embrión.

o    Incapacidad de implantación del embrión en el útero, lo que provoca abortos involuntarios.

o    Disfunción tubárica.

o    Defectos en la formación del embrión.

Las mujeres nacen con una cantidad determinada de óvulos cuya eficacia para generar un embarazo va disminuyendo con el paso de los años. La edad fértil se considera entren los 30 – 35 años A partir de los 35 años comienza a haber una caída en las posibilidades de embarazo, asociado a un aumento en el riesgo de aborto y esta caída es mucho más marcada a partir de los 40 años.

La edad óptima para la mujer de quedar embarazada es, naturalmente, entre las edades de 20-25. Después de 26 años de edad la fertilidad de las mujeres comienza a disminuir gradualmente y por la edad de 40 años es cada vez más difícil para las mujeres concebir naturalmente. Esto es porque, aunque las mujeres siguen liberando óvulos cada mes hasta la menopausia, el cuerpo cada vez responde menos a las hormonas que maduran los óvulos

Pero esto no es motivo de preocuparse. En FertyGest tenemos opciones alternativas para que puedas embarazarte incluso si tienes más de 40 años.

La alteración uterina es el resultado del desarrollo anormal de los conductos de Müller, que son los encargados de la formación del aparato reproductor femenino durante el desarrollo del bebé. Aproximadamente, el 1% de las mujeres tienen malformaciones uterinas, sin embargo sólo el 25% de éstas padece problemas de fertilidad.

Puede manifestarse con:

o    Ausencia de vagina y/o útero.

o    Amenorrea (ausencia de menstruación).

o    Doble útero.

o    Útero septado (donde el útero se encuentra dividido por una pared desde la cavidad uterina hasta el cuello cervical).

o    Útero unicorne (donde sólo uno de los conductos de Müller se desarrolla, por lo que la mujer sólo tiene una trompa de Falopio).

o    Útero doble (donde ambos conductos de Múller se desarrollaron pero no se fusionaron, por lo que la mujer tiene dos úteros y dos váginas).

o    Útero bicorne (donde hay una fusión incompleta de los conductos de Müller)

Pérdida Recurrente de la Gestación

La pérdida recurrente del embarazo es un padecimiento distinto a la infertilidad, y se define cuando hay dos o más embarazos fallidos. Si se desconoce la causa, cada pérdida de embarazo merece un cuidadoso examen para determinar el tratamiento a seguir.

A continuación te enlistamos algunas de las causas ajenas a la infertilidad, que influyen en la pérdida de un embarazo.

Los análisis de los cromosomas que se realizan con sangre de los padres permiten identificar alguna causa genética hereditaria en el 5% de las parejas. La translocación (cuando parte de un cromosoma se une a otro cromosoma) es la alteración cromosómica hereditaria más frecuente. Pueden beneficiarse con al diagnóstico genético preimplantatorio junto con la fertilización in vitro. El 60% o un porcentaje mayor de abortos involuntarios tempranos puede deberse a una alteración cromosómica circunstancial, por lo general por ausencia o duplicación de un cromosoma.

Después de los 40 años, más de un tercio de todos los embarazos terminan en aborto involuntario. La mayoría de estos embriones poseen un número anormal de cromosomas.

Sucede cuando los niveles de progesterona son bajos. A esto se le denomina deficiencia de fase lútea, y puede causar repetidos abortos involuntarios.

Un mal control de la diabetes puede aumentar el riesgo de sufrir abortos involuntarios. Las mujeres que tienen resistencia a la insulina, por ejemplo, las que sufren de obesidad y muchas mujeres con Síndrome de Ovario Poliquístico (SOP), también muestran mayores tasas de aborto involuntario.

Aproximadamente entre el 10-15% de las mujeres con pérdidas recurrentes del embarazo presentan una alteración a nivel uterino. Las anomalías congénitas del útero incluyen alteraciones Müllerianas (útero unicorne, bicorne, tabicado, etc.). Entre otros padecimientos, se encuentra el Síndrome de Asherman (tejido cicatrizal en el útero), los fibromas uterinos y posiblemente los pólipos uterinos son anormalidades adquiridas que también pueden causar abortos involuntarios recurrentes. Algunas de estas alteraciones pueden corregirse quirúrgicamente.

Los análisis de sangre para anticuerpos anticardiolipina y anticoagulante lúpico pueden identificar mujeres con síndrome antifosfolipídico, una de las causas de entre el 3-15% de los abortos involuntarios recurrentes. Un segundo análisis de sangre realizado al menos 6 semanas después confirma el diagnóstico. En las mujeres con altos niveles de anticuerpos antifosfolipídicos, los resultados del embarazo mejoran mediante el uso de medicamento.

Los trastornos hereditarios que aumentan el riesgo de formación grave de coágulos sanguíneos (trombosis) en la mujer pueden aumentar también el riesgo de muerte fetal en la segunda mitad del embarazo. Sin embargo, no hay beneficios comprobados de las pruebas ni del tratamiento de las mujeres con trombofilia y aborto involuntario recurrente en la primera mitad del embarazo.

El sistema inmunológico es el conjunto de estructuras y procesos biológicos que protegen al organismo de células ajenas a él. Está conformado por células inmunitarias llamadas linfocitos y de anticuerpos. Ambos reaccionan contra los virus, bacterias, parásitos e incluso células propias alteradas, como por ejemplo, las cancerosas. Este sistema es el responsable de los rechazos de trasplantes o de trasfusiones cuando detecta células que pertenecen a otro individuo. En ocasiones, el sistema inmune reacciona de forma equivocada contra células propias normales, ocasionando la destrucción de las mismas.

El embarazo es la única situación donde la madre debe albergar un cuerpo ajeno, en este caso, el embrión que después se convertirá en un bebé. Esto es posible porque el cuerpo hace que el sistema inmune entre en una fase de reposo, lo que permite que los tejidos propios del embrión (placenta) puedan plantarse en el útero y crecer.

Este gran sistema puede verse afectado por el Síndrome de Anticuerpos Antifosfolípidos, pues se trata de una enfermedad autoinmune producida por una alteración en la coagulación de la sangre, que hace que haya un aumento en la disposición de la formación de coágulos tanto en arterias como en venas.

Entre sus síntomas se encuentran:

o    Pérdida frecuente del embarazo (abortos espontáneos).

o    Muerte fetal.

o    Partos antes de tiempo.

o    Preeclamsia.

Hoy podemos afirmar que el Síndrome Antifosfolipídico es la causa tratable más frecuente de aborto, y en FertyGest tenemos a los médicos más capacitados para atenderte.

El hipotiroidismo sucede cuando la tiroides no produce la cantidad suficiente de hormona tiroidea. Se le considera una causa de infertilidad porque interfiere en la maduración de los óvulos, además de producir irregularidades en el ciclo menstrual y aumentar la prolactina, hormona que en cantidades excesivas impide la ovulación.

En el caso de mujeres embarazadas, el hipotiroidismo puede producir abortos espontáneos con una probabilidad 4 veces mayor de lo normal.

Los síntomas son:

o    Palidez y piel reseca.

o    Hinchazón de cara, manos y pies.

o    Ronquera.

o    Fatiga.

o    Aumento de peso involuntario.

o    Periodos menstruales abundantes.

o    Sensibilidad al frío.

o    Calambres musculares.